Los motivos para el desarrollo profesional

Por enero 27, 2015Blog

Es imprescindible entender que las personas necesitan tener una motivación para iniciar su desarrollo profesional, nosotros esperamos que todos ya la tengan. Pero, si recordamos nuestras razones cuando hicimos nuestra elección de carrera, seguramente pensamos en algunas como: me gusta, lo hago bien, puedo trabajar en ello y/o sirve para algo, es rentable.Trasladando estas ideas a un contexto de organización, entenderemos entonces las razones que un colaborador tiene o necesita despertar para prestar atención a todos los programas de formación y desarrollo que tiene su organización, y ponerse en marcha.

¿Pero como podemos nosotros crear esas razones?, veamos los siguientes puntos:

1. Me gusta. Evidentemente, si a la gente le gusta lo que hace, buscará por si sólo estar siempre actualizado y por ende aprendiendo. Cuando tenemos este tipo de grupos es importante tener en cuenta que habría que ofrecerles algo nuevo y retador, algo que les demuestre e implique un nuevo conocimiento, que además lo puedan utilizar y dé valor agregado a su día a día.

2. Lo hago bien. Si ya lo domina, y hay una evidencia constante de ello; olvidémonos de los cursos de refuerzo, la gente no necesita que le repitamos la misma información una o dos veces al año, no le ve interés. Si por políticas internas o externas es necesario, seamos creativos y reforcemos el conocimiento poniéndolo en práctica, utilizando la comunicación interna, evaluando, etc. Si de inicio la formación fue efectiva y eficiente, el reforzamiento se dará por si sólo. Además, si ya tienes expertos, haz uso de ellos; dales esa importancia y evalúa si tienen las competencias y disponibilidad para convertirse en instructores internos o evaluadores o asignándoles proyectos relevantes.

3. Puedo trabajar en ello y/o sirve para algo. Esta razón es la más obvia, pero la que menos se ve. La gente no asiste o no presta atención a algo a lo que no le ve utilidad; y no es sólo porque sean personas con una actitud negativa, tiene que ver con que no estamos satisfaciendo una verdadera necesidad de formación y/o desarrollo, o simplemente porque dentro de la programación no incluimos el decirles para que asistir. Es importante también que en este punto los supervisores inmediatos estén involucrados y sensibilizados, pues ellos serán los primeros en darle sentido al desarrollo de sus colaboradores; así que no olvidemos que nuestro trabajo de propiciar esta motivación se inicia desde arriba.

Cada organización tendrá sus peculiaridades, por no decir complicaciones, pero es importante entender que nosotros, como Recursos Humanos, somos la cara de nuestro trabajo, si nosotros no estamos convencidos de lo que hacemos y motivados por el desarrollo de la gente, difícilmente haremos cosas que a los demás les sirvan de algo.

 

Deja una respuesta